La NASA advierte de que el hielo ártico ya está bajo mínimos

¿Cuántas veces hay que demostrar que el planeta se calienta? Ahora es la NASA la
que sale al rescate del paradigma del cambio climático, cuestionado por miembros
de la clase política de EE.UU. con argumentarios tales como que este invierno ha
hecho mucho frío y que parece que en el círculo polar ártico hay más hielo y no
menos.


ABC.19 de marzo de 2008.

Pues los satélites de la agencia espacial dicen que ojo, que lo que crece es el hielo de temporada, flor polar de un día, mientras decrece implacablemente el hielo perenne, el que lleva dos o más años en su sitio.
El hielo ártico crece y decrece cada año al compás de las estaciones. Su extensión media en un mes de septiembre ronda los 4 millones de kilómetros cuadrados. En marzo se acerca a los 9 millones y medio. Este marzo, la observación combinada de los satélites de la NASA y de los del ejército de los Estados Unidos han mostrado un ligero incremento de la extensión media esperada, hasta alcanzar los 6,27 millones de kilómetros cuadrados.
Eso es un 3,9% más que en los últimos tres años, pero sigue estando un 2,2% por debajo de lo que era la media hasta hace relativamente muy poco.
Desde los años cincuenta la tendencia es descendente. Pero a partir de un momento dado desciende a velocidad de vértigo. Entre 1970 y 1990, los hielos árticos perennes se fundieron una media de 500.000 kilómetros cuadrados cada década. Desde el año 2000 esta velocidad se ha casi triplicado. Sólo entre los inviernos de 2005 y 2007 han desaparecido el equivalente de la extensión de los estados norteamericanos de Florida y California. Que no son precisamente los más pequeños de la Unión.
Y lo peor es que el hielo perenne ha caído ya por debajo de todos sus mínimos históricos conocidos. En 2007 se redujo un 40% en sólo veintiocho años. En 2008 ya es un 30%. O sea, la disminución es de un 10% en un solo año... que ha sido un año muy frío, además. Tradicionalmente el hielo perenne cubría entre el 50 y el 60% de las aguas árticas. Este año cubre menos de un 30%. El hielo verdaderamente antiguo, el que lleva en el Ártico no menos de seis años, se redujo al 20% del total a lo largo de los ochenta. En estos momentos es menos del 6%. Y sigue retrocediendo y, lo que es peor, adelgazando.
No es hielo todo lo que parece, o si lo es, no va a estar ahí mucho tiempo. ¿Alguien se imagina un círculo polar de quita y pon, con todo el hielo desapareciendo en verano y reapareciendo sólo lo que dura el invierno, y sólo si este es verdaderamente frío? Pues esa podría ser la tendencia, de seguir así. Y eso que los últimos tres años pueden considerarse «buenos», particularmente el último, cuando se han registrado temperaturas más frías de la media en muchos de los espacios árticos. Los científicos saben que no es para echar campanas al vuelo: simplemente es el efecto de las llamadas Oscilaciones del Sur y del Norte, cuando la presión atmosférica se ajusta con los océanos creando corrientes cálidas (el Niño) o frías (la Niña).
Un declive alarmantePor eso la NASA ha decidido dar toda la publicidad y a la vez toda la seriedad posible a sus últimas observaciones climáticas, que muestran un declive veloz y muy alarmante no ya de la cantidad, sino de la calidad de los glaciares árticos.
En una teleconferencia internacional celebrada ayer, tres expertos de la NASA explicaron pacientemente, una y otra vez, por qué puede parecer que hay más hielo cuando en realidad hay menos. Seelye Martin, del programa de ciencias criosféricas de la división terrestre de la NASA, Josefino Comiso, del programa de ciencias criosféricas del centro de vuelos espaciales Goddard y Walter Meier, del centro nacional de datos de nieve y hielo de la Universidad de Colorado, insistieron en que los mapas árticos actuales son los de una permanente anomalía. El glaciar se funde no por arriba sino por abajo, va ahuecándose por dentro. Va camino de ser más un escaparate de hielo que verdadero hielo macizo.
Hielo más volubleMeier explicó que a medida que el hielo envejece se hace más espeso. El hielo ligero es el más voluble. El fuerte viento sacude a veces las masas heladas y las expande, ayudándoles a cubrir una extensión que visualmente puede ser casi satisfactoria o por lo menos muy parecida a la del año anterior. Pero en realidad se trata de hielo mucho más delgado, hinchado como una especie de globo. Y firme candidato a fundirse a la primera oportunidad.
El riesgo es mucho mayor para el hielo ártico que para el antártico, puesto que geográfica y morfológicamente son como la noche y el día. La Antártida es una gran extensión de tierra helada, un verdadero continente aparte, cercada de océano. El círculo polar ártico es un océano cubierto de hielo rodeado de tierras. Está claro cuál de los dos hielos tiene más base y más posibilidades de aguantar.Mientras Meier calificaba todo esto de «dramático» y Martin moderaba, a Comiso le tocó cargar con la cruz de la cautela científica y hacer frente a todas las dudas. Empezando por los escepticismos metodológicos: ¿y cómo puede la NASA determinar el grosor y hasta la edad del hielo, si sólo lo «ve» vía satélite?
Señales infrarrojasLos científicos multiplicaron las explicaciones. Dieron detalles de cómo la observación por satélite no se limita al contacto visual, por espectacular que este sea, sino que incorpora las lecturas de señales infrarrojas capaces de atravesar las nubes y tambié el seguimiento del movimiento del hielo a través del océano. Es cómo se mueve, más casi de qué aspecto tiene, lo más revelador de la verdadera naturaleza del hielo.
Comiso subrayó que, aunque siempre es difícil interpretar los datos, este año la pérdida de masa gélida es tan severa, tan drástica, que resulta imposible negar la evidencia y mirar hacia otro lado. Es más, el problema se retroalimenta, agravándose a sí mismo una y otra vez: «cuando hay menos hielo en verano el Ártico recibe más calor, se calienta más, con lo cual le cuesta más generar más hielo en invierno».
¿Y las consecuencias? Ni siquiera los científicos se ponen de acuerdo con absoluta precisión en qué pasaría si de verdad llegaran a fundirse los polos. En el caso del Ártico, más vulnerable por su carencia de base continental, hay quien se ha atrevido a fijar fechas que van del 2080 al 2100. También se da por hecho que el día que eso suceda el nivel de los océanos subirá seis veces más de lo necesario para sumergir Londres o Nueva York.
Pero no hace falta, ni mucho menos, llegar a eso para que los efectos negativos, más o menos espectaculares, dejen su traza en el ecosistema. De la robustez de los hielos árticos y antárticos depende el equilibrio y la salinidad de las aguas del planeta y la supervivencia de muchas especies. Además, en el caso del Ártico, no sólo confluyen intereses naturales. Las prioridades encontradas de todos los países que allí tienen territorio han sido particularmente conflictivos desde la guerra fría y sobre todo desde el descubrimiento de codiciados yacimientos energéticos. Todo ello ha frenado la cooperación científica y ha dejado los hielos de nadie a su merced. O, lo que es peor, a la nuestra.

Emisario de Celulosa Nueva Aldea ya está en el fondo marino

El emisario submarino que construye la planta de Celulosa Nueva Aldea reposa en el fondo marino frente a la apacible costa de Mela, en Trehuaco, a la espera de que concluyan las obras restantes, de tal forma que los riles (desechos industriales liquidos) que ahora son enviados al Itata, sean en el futuro conducidos directamente al océano.


La Discusión de Chillán, 07 demarzo de 2007

La construcción del ducto, que comienza en Nueva Aldea y tiene en total 52 kilómetros de extensión, debería finalizar a fines de este año, cuando concluyan las faenas en Coelemu y Trehuaco.

Los trabajos para hundir en el mar la pesada estructura de 2,5 kilómetros de extensión, se llevaron a cabo mediante complejas maniobras en las que participaron remolcadores y personal en tierra además de observadores aéreos.

Dada la magnitud de la faena, internar el emisario en las aguas, tomó más de 24 horas, donde la labor de los remolcadores fue vital para contener las fuertes corrientes hacia el norte.

La larga estructura, que se asienta en el fondo oceánico mediante pesadas bases de hormigón, fue inicialmente conducida unida a tuberías llenas de aire comprimido que lo mantuvieron a flote.

Posteriormente, se ret i raron tales cañer ías adicionales y el emisario pudo progresivamente asentarse en el fondo frente a la atenta mirada de los vecinos del lugar.

En el fondo marino, la correcta inmersión del emisario fue supervisada por buzos, dijo el gerente regional de Asuntos Públicos de Celco, Iván Chamorro.

Este, manifestó que el emisario tendrá un rol vital para la industria de celulosa, puesto que los residuos industriales serán enviados al mar donde se asegura una mejor dilución.

Aclaró que hasta el momento, los riles que produce la celulosa y que van hacia el río Itata tras tratamientos primarios, secundarios y terciarios no han generado mayores inconvenientes.

JUSTIFICACIÓN.

Son varios los motivos por los cuales se decidió construir el emisario submarino que va desde el complejo Nueva Aldea hasta la desembocadura en las costas de Trehuaco en la zona de Boca Itata.

Uno de ellos es impedir que las aguas del río Itata sean eventualmente contaminadas por las descargas de los riles industriales de la planta de celulosa.

Por otra parte y quizás una de las razones principales sería que de esa manera la empresa evitaría condicionar su producción a los flujos del río Itata, cauce sumamente inestable.

Así, la planta que está diseñada para producir más de 800 mil toneladas de celulosa al año, podría lograr tal meta de manera constante y no limitarse a los flujos ecológicos.

Sin descartar cortes, Gobierno lanza campaña energética

Plan de ahorro se suma a otras iniciativas, como el incentivo de los generadores a los clientes para disminuir el consumo y la extensión del horario de verano, para enfrentar un difícil marzo.


El Mercurio, 04 de marzo de 2008.

Marzo es el mes más temido en el país en el actual escenario energético. Ante la situación, tal como se había anunciado, la Comisión Nacional de Energía (CNE) lanzó una agresiva campaña para disminuir los consumos. Si antes el foco estuvo en los ahorros económicos y en la eficiencia, el actual mensaje apunta directo al problema: la energía es escasa y puede faltar, por lo que hay que cuidarla.

Bajo el nombre "Ahorra Ahora", la CNE junto al gremio de distribuidoras Empresas Eléctricas AG, presidido por Rodrigo Castillo, lanzó ayer la campaña. Aunque los costos de ésta variarán de acuerdo con los canales a utilizar, ya está definido que el financiamiento correrá en partes iguales por la CNE y Empresas Eléctricas AG.

Las autoridades afirmaron que no es posible cuantificar el efecto exacto de esta iniciativa, ya que su efecto se mezcla con el producido por el alza en las cuentas que se ha producido desde 2007, lo que también ha motivado a los clientes en la misma dirección.

Otras medidas

El ministro de Energía, Marcelo Tokman, también reiteró que aún no se puede asegurar el abastecimiento normal de electricidad. "Lamentablemente, no es posible descartar un racionamiento; lo que sí hemos hecho es tomar todas las medidas que están a nuestro alcance", afirmó el secretario de Estado, quien rápidamente fue seguido en la misma dirección por el presidente de las eléctricas. "Esto no es broma, tenemos un marzo bastante complicado", dijo Castillo.

El tercer mes del año ha sido el más temido desde que el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, admitiera que el fantasma del racionamiento eléctrico existe en 2008.

La baja en 10% del voltaje y la extensión en el horario de verano hasta el 29 de marzo son iniciativas ya en curso. Otra que se encuentra en desarrollo son los incentivos de los generadores a los clientes por consumir menos energía.

Desde la semana pasada que el sistema para administrar estos premios se encuentra operativo de parte de las distribuidoras eléctricas, aunque las generadoras no hicieron uso del mecanismo para esta semana.

Ahorra Ahora: los 6 consejos

Seis son los consejos que el Gobierno lanzó en su campaña para disminuir los consumos energéticos. A considerar:

1. Aprovechar al máximo la luz natural y apagar las luces no utilizadas.

2. Desenchufar los aparatos electrónicos que no son usados regularmente.

3. Cambiar ampolletas tradicionales por unas de ahorro energético.

4. Abrir el refrigerador sólo cuando sea necesario.

5. Ocupar las lavadoras con carga completa y usar agua fría en el proceso.

6. Utilizar las mañanas para planchar y usar la lavadora y así evitar sumar consumos a horas con mayor demanda.

A fines de mes se reflejarían en las cuentas las bajas en voltaje

Desde la semana pasada los clientes reciben 10% menos de voltaje, lo que podría provocar rebajas en la boleta de fin de mes. Las cuentas eléctricas residenciales poseen dos cobros: un cargo fijo que representa todos los gastos administrativos (en Santiago asciende a $537) y por energía consumida medida ($111 por kWh). La baja del voltaje, según cálculos de Chilectra, permitiría una reducción promedio de 2,5% en las cuentas de los clientes, lo que en el caso de boletas de $20 mil se traduciría en una disminución de $500 al mes.

Alberto Botteselle, presidente de la comisión especialidad eléctrica del Colegio de Ingenieros de Chile, explica por qué la rebaja en el voltaje no incide linealmente en menor consumo energético -y los cobros-, ya que, aunque efectivamente algunos aparatos consumen menos energía, otros la mantienen. "Al bajar el voltaje, hay ciertos consumos, como el de las ampolletas tradicionales, que son menores ya que trabajan un poco menos. Otros como el refrigerador siguen consumiendo igual, porque el motor sigue trabajando hasta llegar a la temperatura que exige el aparato", afirmó.

Así, la ley no estipula compensaciones por baja de voltaje. No así ante racionamientos programados, donde sí existen mecanismos regulados por la Superintendencia de Electricidad y Combustibles.